COMPORTAMIENTO HUMANO Y PSICOLOGÍA ECONÓMICA.

Mediante la detección de los sesgos que influyen en la toma de decisiones, su diagnóstico y el consecuente diseño de intervenciones simples, se puede orientar adecuadamente el comportamiento de las personas.

El comportamiento humano es protagonista del “día a día” de las personas, pero también de las organizaciones y de la sociedad.

Por eso, las acciones de las personas individualmente y mediante su participación en las organizaciones, gobiernos y organismos nacionales e internacionales, son determinantes.

La adecuación de las decisiones tomadas tienen relevancia en aspectos tan importantes como la situación financiera, la salud, la formación y las relaciones sociales, actuales y futuras.

En la gran mayoría de las ocasiones, las acciones que realizamos responden a haber tomado las decisiones adecuadas y en su momento.

No obstante, hay ocasiones en las que la aversión a la pérdida, el exceso de optimismo, la pereza o procrastinación o, simplemente, la falta de atención, hacen que tomemos decisiones inadecuadas.

Estas decisiones inadecuadas tienen repercusiones negativas para el bienestar individual y social y generan situaciones perjudiciales para nosotros mismos y para los demás.

Por lo que sabemos, la psicología económica y la economía de la conducta, pueden contribuir positivamente para mejorar y orientar la toma de decisiones de forma que éstas resulten más beneficiosas, tanto individual como colectivamente.

Efectivamente, mediante la detección de los sesgos que influyen en la toma de decisiones, su diagnóstico y el consecuente diseño de intervenciones simples, basadas en los denominados “nudges” o “empujones”, se puede orientar adecuadamente el comportamiento de las personas.

En la actual situación generada por la pandemia del COVID-19, el comportamiento individual, las políticas desarrolladas por los gobiernos y las decisiones tomadas en las organizaciones, están siendo fundamentales en el desarrollo de la pandemia, y tienen un papel protagonista en todas y cada una de sus fases: aparición, expansión, control, vacunación, etc.

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