PSICOLOGÍA ECONÓMICA EN LAS ORGANIZACIONES.

Los planteamientos de la psicología económica, obliga a realizar nuevas reflexiones sobre muchos de los aspectos y tareas en las que se enmarca la intervención en psicología del trabajo y de las organizaciones.

Sobre todo, en lo relacionado con la satisfacción laboral, la gestión de la complejidad y de la incertidumbre, las organizaciones, las personas, la gestión del cambio, la gestión del conocimiento, retención y adquisición de talento, salud laboral, etc.

Estas reflexiones, además, debemos enmarcarlas en los nuevos contextos organizacionales y modelos de trabajo resultantes de los actuales procesos de globalización y transformación digital en la era de la pandemia y post pandemia de la Covid-19.

Una disciplina como la psicología económica, que utiliza diversos conceptos, variables y procesos que, han sido y siguen siendo objeto de estudio de la psicología, debería animar a que sean los psicólogos y psicólogas quienes, como expertos, conjuntamente, con economistas y otros profesionales, integren y enriquezcan los equipos de psicología económica que, en consultoras y organizaciones públicas y privadas están adquiriendo cada vez más protagonismo.

A la tradicional aportación de la psicología a la publicidad, el marketing, las campañas promocionales y los estudios de mercado, en las últimas décadas, se han abierto nuevas posibilidades para la psicología, de la mano de la economía de la conducta en sectores como el financiero, el laboral, el educativosanitario y en el campo de las políticas públicas en general.

Todo ello sin perder de vista la conveniencia de que también los profesionales de la psicología participen, como «científicos del comportamiento humano» en el diseño de políticas medioambientales y sanitarias.

En psicología económica el mero conocimiento, incluso el reconocer nuestros sesgos, no nos asegura que nos libremos de ellos. Simplificando mucho, para paliar el efecto negativo de los sesgos, necesitamos:

  1. Obtener formación y procesar la máxima información posible relativa al asunto sobre el que debemos decidir.
  2. Aplicar técnicas cognitivas que ayuden a interpretar de manera adecuada los elementos que intervienen en la toma de decisiones.

Para el primer punto, parece claro el papel de la economía. Para el segundo parece evidente el protagonismo de las y los profesionales de la psicoeconomía.

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